La cifra de personas que mueren a causa del suicidio en España aumenta con el paso de los años. En 2020 se registraron 3.941 suicidios, lo cual supone una media de más de 10 suicidios al día. En 2022, esta cifra aumentó a 4.097, intuyéndose un aumento mayor en 2023 y 2024.
Sin embargo, para muchas personas el suicidio continúa siendo un tema tabú. Un tema sobre el que no se habla lo suficiente, por miedo o desconocimiento.
No serán pocas las personas que, sin poder preverlo, se vean sumidas en una situación en la que un familiar, amigo o conocido, les hable sobre los pensamientos suicidas que vivencian, ideas de muerte que han tenido o emociones de alta intensidad que les desbordan y les llevan a pensar en el suicidio.
En estos casos es importante preguntarse e informarse: ¿cómo puedo ayudar a este amigo, familiar o conocido de la mejor manera, dentro de mis capacidades?
Desde Capaz Psicología, os dejamos una guía sobre el granito de arena que podemos aportar en una ocasión de tanta urgencia como esta.
Guía para ayudar a una persona con pensamientos suicidas
Paso 1: Hablar con la persona en riesgo. Es una concepción errónea pensar que si hablamos del suicidio podemos incitar a que lo realice o “darle ideas”. Sin embargo, ocurre todo lo contrario.
La persona en riesgo probablemente sienta una soledad o desesperanza muy profundas. Ayudar a que esta persona se exprese puede contribuir a que se sienta escuchada y acompañada. Está demostrado que hablar del suicidio alivia la tensión y reduce el peligro de cometerlo, ya que se le ofrece a la persona en riesgo una situación en la que analizar sus propósitos autodestructivos.
Paso 2: Evaluar el nivel de riesgo. Una persona que haya pensado ‘alguna vez’ en la muerte, probablemente se encuentre en un nivel de riesgo mucho menor que alguien que lo piensa a diario y/o tiene un plan de actuación sobre cómo cometer el suicidio en caso de así decidirlo.
Por ello, es importante que desde la escucha activa preguntemos a la persona sobre cuestiones como la frecuencia de los pensamientos (“¿piensas todos los días en ‘quitarte de en medio’?”), la intensidad de los mismos (“¿cómo de molestos te resultan estos pensamientos?”, o la presencia de emociones como desesperanza, culpa, etc.) o si hay o no planificación, indagando en si tiene un método pensado, una circunstancia concreta o un lugar.
También es indicativo de riesgo si ha habido intentos suicidas o autolesivos previos, especialmente si han sido muy severos.
Paso 3: Factores de protección. Es importante preguntar a la persona por aquello que pueda dotarla de esperanza. Ejemplos son relaciones de apoyo con familiares y amigos, especialmente relaciones en las que pueda hablar de sus problemas, animándolo a que se exprese con libertad en estas relaciones. También se incluyen creencias y valores propios que puedan impedir o dificultar que la persona considere el suicidio.
Paso 4: Pedir ayuda. En casos en los que el riesgo es muy elevado es esencial pedir ayuda, tanto a profesionales como a personas cercanas.
Si la persona se encuentra en riesgo inminente, es esencial que se encuentre acompañada en todo momento, por lo que se puede llamar a un ser querido de la persona en riesgo (para que éste le acompañe al hospital de ser necesario) y/o llamar al 112. Además, se recomienda que la persona acuda a un psiquiatra y/o psicoterapeuta que puedan ayudarle a profundizar en su sufrimiento y escoger una mejor alternativa para sobrellevarlo.
En caso de tener dudas sobre cómo actuar en una situación concreta, siempre será buena opción preguntar a un profesional. Números disponibles durante 24h. en España para la atención del suicidio son el 024 (servicio nacional y gratuito), el 112 (en caso de emergencia inminente), el 717 003 717 (el Teléfono de la Esperanza), o el 900 925 555 (Teléfono de Prevención del Suicidio).
Aunque éste pueda resultar un tema incómodo, o nos genere cierta ansiedad, aprender sobre el suicidio y cómo hablar de él es importante. Si tú, como lector, has tenido ideación suicida, te recordamos que no estás solo. Hay muchas personas dispuestas a ayudar, por lo que animamos a pedir ayuda, compartirlo con seres queridos y acudir a un profesional.
Para más información, se puede consultar abajo el Protocolo para la Detección y Manejo Inicial de la Ideación Suicida, desarrollado por el Centro de Psicología Aplicada (CPA) de la Universidad Autónoma de Madrid (2013).
Referencias: Protocolo para la Detección y Manejo Inicial de la Ideación Suicida (CPA, UAM, 2013)
En Capaz Psicología nuestro equipo de psicólogos lleva años tratando este tipo de casos, no dudes en contactarnos si crees que te encuentras en esta situación y podemos ayudarte.
Autora artículo:
Isabel Wagener Díez
Estudiante de Psicología en la Universidad Francisco de Vitoria