¿Que son las distorsiones cognitivas?
También conocidas como “sesgos” o “errores” cognitivos, las distorsiones cognitivas forman parte de la manera en que cada uno percibe el mundo. En cómo interpretamos lo que nos ocurre en nuestro día a día, pueden esconderse pensamientos que no se corresponden con la realidad y, por ello, nos llevan a interpretarla de una forma poco objetiva e incluso disfuncional.
Muchos de nosotros somos conscientes de que aquello que nos afecta no son los acontecimientos que vivimos, sino la interpretación que hacemos de los mismos. Por ello, es importante conocer la forma en la que en ocasiones nuestra interpretación se puede desviar de la realidad. Como resultado de este desvío, llegamos a conclusiones arbitrarias que nos pueden ocasionar malestar o emociones desagradables.
Distorsiones cognitivas más comunes
A pesar de la multitud de distorsiones cognitivas que podemos encontrar, las más comunes son:
- Generalización excesiva: en base a un evento que nos ocurre una vez, sacamos reglas que se generalizan para otras situaciones. Por ejemplo, en base a una ruptura amorosa podemos pensar que las siguientes parejas que tengamos nos volverán a dejar.
- Maximización y minimización: el primero consiste en agrandar ciertos aspectos o cualidades. Por ejemplo, maximizar nuestros errores y darles más importancia de la que verdaderamente tienen. El segundo consiste en subestimar o empequeñecer, por ejemplo, los éxitos, los cumplidos o las cualidades propias.
- Personalización: también conocido como “autorresponsabilización”, consiste en atribuirse a uno mismo hechos o fenómenos externos que no tienen que ver con nosotros. Un claro ejemplo es cuando “cargamos con toda la culpa” de una situación, o cuando creemos que el comportamiento o sentimientos de otras personas son responsabilidad nuestra.
- Lectura de pensamiento: consiste en presuponer los pensamientos o las intenciones de otras personas. Por ejemplo, si un día no nos arreglamos al salir de casa, podemos presuponer erróneamente que las personas que vemos por la calle nos miran “porque vamos desarreglados”.
- Pensamiento dicotómico: consiste en mantener un pensamiento absolutista, de “todo onada” o blanco o negro. Polarizamos lo que pensamos, de tal forma que sólo consideramos losextremos. De esta forma, ignoramos los matices o grados que existen. Suele ocurrir en perfiles perfeccionistas, al evaluar una situación o resultado como “perfecto o imperfecto”,considerando así los errores como fracasos directos.
- Abstracción selectiva: consiste en centrar nuestra atención en un aspecto o detalle de forma aislada, sin considerar el contexto en el que surge. En base a este detalle se sacan conclusiones que no representan a la situación en su totalidad. Por ejemplo, si nos vamos de vacaciones familiares y durante uno de los días nos ocurre un evento negativo, cuando nos pregunten por el viaje, podremos hablar únicamente de este hecho, ignorando las experiencias positivas del resto del viaje.
¿Qué distorsiones cognitivas identificas en ti? ¿En qué situaciones sueles cometerlas? ¿Y tus amigos y conocidos? Este proceso de reflexión puede ayudarnos a detectar los pensamientos que pueden esconderse detrás de nuestro malestar.
Referencias: Camacho, J.M. (2003) El ABC de la Terapia Cognitiva.
En Capaz Psicología nuestro equipo de psicólogos lleva años tratando distorsiones cognitivas, no dudes en contactarnos si crees que te encuentras en esta situación y podemos ayudarte.
Autora artículo:
Isabel Wagener Díez
Estudiante de Psicología en la Universidad Francisco de Vitoria