Emociones y Curva de Intensidad/Tiempo
Cuando experimentamos emociones que son desagradables, como el miedo, la soledad, la desesperanza, la tristeza o la ansiedad, tenemos una curiosa tendencia a creer que esa emoción permanecerá en nosotros para siempre o, al menos, durante un tiempo prolongado.
Esta sensación de perdurabilidad hace que la emoción, que ya de por sí es desagradable de experimentar, se vuelva aún más pesada o difícil de vivir.
Sin embargo, algo que muchos no saben es que las emociones tienen forma: cuando colocamos la experiencia de una determinada emoción en un gráfico, midiéndola según su intensidad a lo largo de un tiempo, nos encontramos con la llamada “curva de la emoción”.
A pesar de parecer un simple gráfico, esta curva nos revela que ninguna emoción puede durarnos para siempre. Al subir a su ‘pico’, en el que experimentamos la emoción en su mayor intensidad, esa emoción siempre disminuye, aunque no pensemos que vaya a hacerlo.
Quizá a esto se refiera el dicho popular “el tiempo todo lo cura”, ya que sabemos a ciencia. cierta que, al menos, en lo que se refiere a las emociones, así es.
Muchas veces al vivenciar una emoción nos sumergimos en ella, con todas sus sensaciones y pensamientos. Sin embargo, conviene recordar que las emociones son compañeras temporales, similares a las nubes en un cielo cambiante; y que, al igual que vienen y nos sumergen en su intensidad, al cabo de un tiempo se van.
En Capaz Psicología nuestro equipo de psicólogos hemos ayudado a nuestros pacientes a hacer frente a emociones de miedo, soledad, desesperanza, tristeza y/o ansiedad, no dudes en contactarnos si crees que te encuentras en esta situación y podemos ayudarte.
Autora artículo:
Isabel Wagener Díez
Estudiante de Psicología en la Universidad Francisco de Vitoria